El testimonio vivo de las manos del Che

La Paz, febrero 2007.- Las manos del comandante Che Guevara tocan las puertas. Sus manos definieron el destino de tres momentos históricos, su captura, muerte (1967) y luego de 30 años, el hallazgo de sus restos. El esqueleto sin manos, numerado con el 2, que se encontró junto a seis en una fosa en la pista de Valle Grande en 1997, confirmó la identidad del combatiente.
Al amanecer del domingo 8 de octubre de 1967 se iniciaba un combate en las quebradas de El Churo y La Tusca, en el noreste de Bolivia, los campesinos habían informado sobre la presencia de guerrilleros . Desde el interior de la quebrada de El Churo, a unos cinco metros, un soldado llamó a Prado Salmón gritando que había "agarrado a dos". El militar se encontró con los dos integrantes de la guerrilla, "desgreñados, llenos de polvo, demacrados, denotando un gran cansancio, sosteniendo aún sus armas y cubiertos por mis dos soldados que les apuntaban. Uno era sin lugar a dudas extranjero, tenía una mirada impresionante, unos ojos claros, una melena casi pelirroja y barba bastante crecida. Llevaba una boina negra con emblema del CITE, uniforme de soldado completamente sucio, chamarra azul con capucha y el pecho casi desnudo, pues la blusa no tenía botones. Sostenía en su mano derecha una carabina".
"El otro era bajo, moreno, de larga melena y una pequeña perilla de barba. Sostenía también su arma. Nada más verlos ordené que soltaran las armas.
¿Quién es usted?, pregunté, pese a que tenía casi el convencimiento de su identidad’.
"Soy Che Guevara, me respondió. Aparenté no darle importancia y me dirigí al otro a quien ante la misma pregunta se identificó como Willy. Me aproximé entonces a Guevara para observarlo más detenidamente, le pedí que mostrara la mano izquierda y pude ver la cicatriz en el dorso,... es él". El Che dijo que estaba herido:
"supongo que no me irán a matar ahora. Valgo más para ustedes vivo que muerto. Nosotros siempre hemos curado a los prisioneros heridos".
La CIA le había dado toda información sobre el Che y Gary Prado estaba frente a la prueba más importante sobre su identidad. "Tengo a papá y willy. Papá herido leve. Combate continúa. Capitán Prado". La frases viajaron inmediatamente entre las ondas de su radio para lo irremediable.
Cuando cortaron las manos del Che
El 9 de octubre de 1967, e n la escuelita de adobes del pueblo, el dictador militar René Barrientos ordenó el asesinato del líder guerrillero; el torturador y mercenario de la agencia interrogó al Che y como respuesta él lo insultó. Rodríguez por su lado ordenó que el sargento Mario Reque Terán dispare al guerrillero y ante la reacción tardía, le gritó:-¡Póngase sereno, y apunte bien. Usted va a matar a un hombre!
En la mañana del 11 de octubre,( porque el cadáver apestaba), Barrientos ordenó a su ministro Antonio Arguedas cortarle las manos. Una publicación de El Clarín de Buenos Aires, de casi dos años, titulado " Las manos del Che, historia secreta de cómo se confirmó su muerte en Bolivia", establece que "tres policías argentinos, Pellicari, Delgado y Rolzhauzer, viajaron a Bolivia para comprobar que el guerrillero asesinado el 9 de octubre de 1967 era Guevara. Por primera vez, cuentan la historia de cómo tomaron las huellas de las manos del Che, amputadas por orden de la CIA ".
"Las manos en formol de Ernesto 'Che' Guevara fueron enterradas después de su muerte bajo el piso de una casa en la ciudad de La Paz, Bolivia". El mismo periodista guardó celosamente las manos y luego, antes de que se fuera de embajador a México, dejó las manos y la mascarilla a un familia amiga. En una entrevista con el periodista Oki Oñi, en Buenos Aires en 1995, Suárez que años después trabajó como director del periódico El Correo del Sur de Sucre, Bolivia, contó que cuando "aceptó invitación la embajada de México en 1969, los restos se quedaron donde habían sido depositados, de manera que no los entregué propiamente a nadie. Como Antonio Arguedas estaba al tanto de todos estos detalles, es probable que él, cumpliendo la decisión que había adoptado de preservarlos, hubiese autorizado su traslado a Cuba. Las manos se quedaron en la casa donde vivía, que a la vez quedó en manos de gente que era amiga. Esa gente fue la que hizo llegar los restos a Cuba". Nunca se supo del destino de las manos, muchas versiones y muchas también las especulaciones.
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1 Response to "El testimonio vivo de las manos del Che"

  1. Angel Says:

    Keria decir tambien, k como en todo, existen versiones y opiniones en contra de k el hallazgo sea cierto. Por ejemplo:
    www.letraslibres.com/index.php?art=11819
    , donde titulan:
    "Operación Che". Historia de una mentira de Estado.
    Particularmente...me kedo con la version del mito. Tal vez aun resuenan en la mente de algun@s.
    Como en el poema de Pablo Neruda:
    "le cortaron las manos y aún golpea con ellas."

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