Hace algo más de una semana José Saramago escribía una entrada en su blog dedicada a Mario Benedetti: “Qué era, en verdad, Mario Benedetti, qué había sido él en toda su vida, mucho más que las múltiples profesiones ejercidas? Poeta.
Entonces arranquemos sus poemas de la inmovilidad de la página y hagamos con ellos una nube de palabras, de sonidos, de música, que atraviesen el mar atlántico (las palabras, los sonidos, la música de Benedetti) y se detenga, como una orquesta protectora, delante de la ventana que está prohibido abrir, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar”.
Ayer nos dejo, para irse al mundo de sus sueños...
"Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida" Mario Benedetti
Entonces arranquemos sus poemas de la inmovilidad de la página y hagamos con ellos una nube de palabras, de sonidos, de música, que atraviesen el mar atlántico (las palabras, los sonidos, la música de Benedetti) y se detenga, como una orquesta protectora, delante de la ventana que está prohibido abrir, acunándole el sueño y haciéndolo sonreír al despertar”.
Ayer nos dejo, para irse al mundo de sus sueños...
"Después de todo la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida" Mario Benedetti