Dolores Ibarruri nace en 1895 en Gallarta, Vizcaya, en el seno de una familia pobre y numerosa. Su padre era un obrero con ideología carlista de procedencia vasca y su madre era de procedencia castellana.
Isidora Ibárruri Gómez (verdadero nombre de la Pasionaria) había crecido y sus padres la habían empleado en una casa para hacer trabajos domésticos, a pesar de haber deseado seguir la carrera de maestra, sueño que los padres sintieron demasiado ambicioso para ella.
El ambiente familiar, las lecturas piadosas y su fortísimo carácter favorecieron una devoción religiosa que la llevó a las puertas del convento.
Se casó en 1916 con un minero socialista llamado Julian Ruiz, con quien estaría casada 10 años, y se traslada a Somorostro.
Aficionada a la lectura y aprovechando la condición de líder minero socialista de su marido comenzó a adquirir conocimientos de marxismo, que cuestionaron su educación tradicionalista y católica.
Dolores asumió la doctrina marxista como una herramienta ideológica idónea para luchar a favor de la "liberación de la clase obrera".
Debido a sus experiencias y a lo que estaba ocurriendo en su país, Dolores prontó se adscribió al Partido Comunista.
Dolores tuvo varios hijos. La primera murió muy pequeña. Después tuvo a Rubén y luego trillizas de las que sobrevive sólo una (Amaya ), y la última llamada Eva, muere también a temprana edad.
Debido a sus fuertes y punzantes discursos, y a su activa militancia en las manifestaciones comunistas es encarcelada varias veces y perseguida por las autoridades. Poco tiempo después se destaca en las Cortes Constituyentes de la República Española, como diputado del Partido Comunista por Asturias.
En 1937, es elegida vicepresidenta de las Cortes, donde lucha por defender a los católicos y el orden institucional. Además, colabora con el traslado de un sinnúmero de españoles a la Unión Soviética, e incluso ella misma se traslada al bloque comunista, donde es exiliada debido a la existencia del fascismo en España.
El 14 de septiembre de 1942, muere su hijo en la Guerra de Stalingrado, golpe del cual le cuesta mucho recuperarse.
La Pasionaria nunca abandonó su actividad y murió en 1989, año en que cayó irónicamente el Muro de Berlín, a la edad de noventa y cuatro años y en su ciudad natal.
A su lucha política unió la lucha por los derechos de las mujeres para demostrar que "Las mujeres, fuesen de la condicion k fuesen, eran libres para elegir su destino"
Fte
Pese a kien pese...una mujer con un par!!
(1895 – 1989)
Vigesimo aniversario de su muerte
